La plaza de Armas es probablemente el lugar con mayor relevancia histórica de Cajamarca, la “ciudad del encuentro de los mundos”. Aunque ahora es un placentero sitio turístico de la región, antes fue un pedazo de tierra donde el inca Atahualpa se reusó a obedecer a los conquistadores; he allí su encanto: su pasado.
Rodeada de casonas fieles al estilo de las construcciones coloniales y precedida por la imponente y sobria iglesia de San Francisco, está la hermosa y amplia plaza de Armas de Cajamarca, principal punto de referencia de la familia cajamarquina y de turistas que visitan la ciudad.
Como todos los sitios turísticos del departamento, este lugar también tiene una carga histórica que para muchos supera su propia belleza, una que ha servido de fondo para un sinfín de fotos de turistas orgullosos de estar en una de las 5 plazas más grandes del Perú. Hermosura que se acrecienta al caer la noche porque todo en ella brilla más.
Fue en esta ubicación, pero en 1532, donde es capturado el inca Atahualpa por manos del marqués Francisco Pizarro, por rehusarse a someterse a España y a su fe cristiana. Allí se forjó parte de la leyenda del gran último inca del imperio.
Es una plaza limpia, de lindos jardines bien cuidados y con tres templos religiosos, suficientes para no perder ni un día de rezo.
¿Qué ver y hacer en la plaza de Armas?
Todo sobre la plaza de Armas es interesante y con algo de imaginación, divertido.
En sus bancas se pueden comer snacks mientras se lee una novela, se estudia o simplemente se pasa el rato; con algo de suerte, se pueden ver actos culturales o algún concierto.
Hay tanta seguridad que la gente no teme sacar sus teléfonos móviles para fotografiarse en la pileta y en sus demás espacios; imágenes que quedarán también en la memoria.
Aunque no está exactamente allí, son solo 100 metros de distancia los que separan a la plaza del Cuarto del Rescate, el salón de piedra que Atahualpa llenó de oro y plata por su liberación, una que no ocurrió.
Es la única construcción de la época colonial aún vigente tras la destrucción de los españoles, que cuenta además con la marca de la mano del propio Atahualpa en la que señaló la altura de hasta donde llegarían los metales preciosos.
A pocos metros está el Conjunto Monumental de Belén, complejo de media manzana de edificios coloniales donde se ubica el museo arqueológico y etnográfico, museo médico y la iglesia Belén; un lugar de visita casi obligada para los turistas por solo 5 soles.
Muchos visitantes parten desde la plaza a los numerosos sitios turísticos tanto de la ciudad como de la región, en varias y económicas agencias de viajes.
¿Cómo llegar a plaza de Armas?
Para visitar una de las plazas más importantes de Latinoamérica desde Lima, se debe tomar un bus en los terminales terrestres de la capital con rumbo a Cajamarca, por entre 50 y 140 soles. La distancia es de unos 800 km, cerca de 15 horas de viaje.
Ya en la ciudad, la plaza de Armas está entre Jr. Comercio y Jr. 2 de Mayo, a una distancia de dos cuadras del terminal, en todo el centro histórico.
Recomendaciones
La plaza de Armas es un lugar de clima soleado pero templado de 21°C en el día y hasta 6°C en la noche, por lo que lo más oportuno será llevar ropa abrigadora, sombrero y protector solar.
Tener un libro a mano será buena idea, pues las bancas también invitan a leer mientras se come un snack.
El dinero en efectivo nunca sobrará, menos aún si se quiere tomar un tour en una de las agencias turísticas de los alrededores de la plaza. Eso sí, no contrates servicios no oficiales para evitar contratiempos.